El pasado día 7 de febrero un grupo de voluntarios de Iberdrola recibió una sesión formativa previa al inicio del “Taller de Formación en Herramientas Digitales para la Integración de Refugiados”, que pronto empezarán a impartir. Esta nueva oportunidad de voluntariado que se enmarca en el proyecto “Iberdrola con los refugiados”, está enfocada a dotar a estas personas de herramientas que faciliten su integración en su nueva vida en España. Una acción que surge como refuerzo a las clases de castellano básico que ya reciben y les ayudan a desenvolverse con cierta autonomía. Cómo moverse por Madrid, Cursos de formación gratuitos, Salidas laborales, y Servicios Jurídicos, son solo algunas de las materias que nuestros voluntarios acercarán a los refugiados.

La respuesta de nuestros empleados a nuestra llamada para unirse a este Taller ha sido muy positiva y es una clara muestra de que la situación de estas personas no les resulta para nada indiferente. Todos se encuentran muy concienciados sobre la importancia de tomar partido en allanar el camino de estas personas venidas de lejos.

Nuestros voluntarios han comprendido también desde el principio la importancia de formarse antes para así ser mejores “maestros”, debido a las especiales características que presenta el colectivo de las personas refugiadas. La sesión formativa fue organizada por CEAR (Comisión Española de Ayuda al Refugiado) en las instalaciones del centro de acogida donde estas personas residen y tienen cubiertas sus necesidades básicas a su llegada a nuestro país. Las guerras, catástrofes naturales o persecuciones por motivos raciales o ideológicos obligan cada año a muchos seres humanos a huir de sus países en busca de territorios más seguros, son lo que conocemos como “refugiados”. Siria, Venezuela, Costa de Marfil, Palestina, Irán, Sudán o Somalia, sitúan sobre el mapa algunos de los países y lugares de procedencia de aquellos que no eligieron libremente abandonar sus hogares y seres queridos, sino que son víctimas de desplazamientos forzosos.

La sesión de formación acercó a los voluntarios la realidad de este colectivo, su situación jurídica en España así como los principales retos a los que se enfrentan en su día a día. La falta de dominio del castellano es solo uno de ellos, junto al desconocimiento de cómo afrontar su situación en un nuevo país. Por eso este curso será una verdadera oportunidad que les dotará de nuevas herramientas para facilitar su integración en España.

En breve los voluntarios comenzarán a impartir las clases con una periodicidad semanal, en dos turnos cada martes, hasta el mes de julio.

Desde aquí queremos enviar nuestro más sincero agradecimiento a nuestros voluntarios por su sensibilidad y su espíritu solidario, una pequeña muestra de que la sociedad española es una sociedad inclusiva.